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A nosotros nos pasa todavía eso |
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martes, 04 de marzo de 2008 |
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Sostenemos el alma
en los albores del pensamiento,
dejamos atrás el pecado
del que sabe que va a morir,
en las curvas de tus caderas.
Tenemos sobre la lengua
la aspereza de la conciencia,
y sobre el pecho el legado de un bucanero
que surcó mares sin nombre,
dejando frente a frente
la espiral de sueños.
Florecemos como almendros en primavera
estallando en colores entre estambre y pistilos,
empeñando la desnudez del alma,
para comprar del odio y del amor,
las palabras necesarias
para confesar: te quiero.
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