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BAILANDO MI TRISTEZA
A Consuelo Cuenda Labrador
El sueño baila esta noche,
acordes de pupila.
Al son de un zorongo gitano
palpitan palabras.
En el rasguear de una guitarra
el viento expande mensajes.
Ascuas de candela devoran
el pulmón o plumón
que ansia respirar.
Baila, baila, tristeza,
revolotean los volantes de tu falda,
mueve los pies: ¡Baila!
Pisa firme la tierra, enraízate.
¡Baila¡
Marca a fuego la huella
con palabras desgarradas,
que adornan gargantas
a dentelladas de púrpura.
¡Baila, baila¡
Quiebra el pulso
como ceniza que oscurece su latir.
Temblores del perfil de tu silueta.
Sobre la tierra, el peso de tu cuerpo,
las tercas zancadas.
¡Baila!
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