|
DESPEDIDA DE VERANO (HISTORIA)
-Inventé un planeta de colores suaves y parejos para ti, me estás escuchando- le dijo bajito. Contestó con un rebuzno: ”¿Decías mi amor?”
-No, nada -le contestó- sopla el viento, lentamente se mecen las hojas del olvido. Escucha- le dijo- el aire se sostiene sobre las hojas, se deja morir lentamente… ¿Hacemos un agujero junto al rosal rojo y nos diluimos en él?
Él dejó caer las gafas y maldijo en un idioma incomprensible mordiéndose los labios:”Siempre que dices tonterías, consigues ponerme nervioso. Llama a una de tus amigas por teléfono…”- le dijo mirándola con expresión anodina.
Ella suspiró, volvió a intentar atraer su atención.
-¿Te acuerdas, querido, de la diadema azul que tanto te gustaba?
Aquella que me ponía en primavera, cuando tú llevabas el uniforme con galones y medallas. Él, ya no podía oír, se quedó dormido soñando a una muchacha de cabello al viento sujeto con una diadema azul.
Ella con los ojos abiertos contemplaba al anciano y en un sueño distinto, tenía frente a sí al oficial con uniforme impecable ofreciéndole flores.
|