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LA LIBERTAD DE MIS ALAS
Recuerdo vagamente
su acantilado de silencio,
defendiendo su lado oscuro
casi un viento de pecado.
Desgajada en la sombra
mi mano ordena papeles
de un amor lejano
casi un cielo frío.
Camino del umbral de la noche,
palillear entre los huesos
la tristeza de la ausencia
casi una mortaja triste.
Midió mi cuerpo con la única
palabra impronunciable
Talismán de todos los sentidos
casi un significado estremecido.
Ahora que no se detiene
la luz inesperada que hiere
el perfume que agoniza en un silencio
casi descubro la nostalgia del deseo.
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