|
A UNA VOZ
Voz en cristal,
húmedos labios anuncian palabras,
que acarician lentamente.
Volver de este sueño,
rapiña de risa,
avaro de limpias promesas.
Llamarada que me abrasa
murmullo de agua que besa.
¿Será posible despertar?
Tendré que arder en la palabra.
Sé que éstas son mis manos;
éstos mis aperos;
éstas mis esperanzas.
Cuánto habré de andar para saber
qué profundas son las huellas de tus pies.
Y tu voz y mi voz
se harán hueco de silencio.
|