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Presentación por Mónica López Bordón PDF Imprimir E-Mail

Buenas tardes a todos/as:

Presentar “Alas en libertad” es especial. El primer libro en solitario de Carmen Ortigosa Martín, compañera de viaje en la poesía con “Mitos Azules”, nuestro primer libro firmado en colaboración en el año 2004.

 

Compañera, las dos hemos seguido siendo fieles a la poesía, como ves uno no es fiel a las personas, es fiel a los proyectos. En el año 2007 escribí  “Árbol de sol” y ahora tú has continuado con “Alas en libertad”. Somos la fidelidad de la separación para seguir siendo autoras, algo que se destaca en tu poesía en Cinco más uno, siete, donde uno tiene como interlocutor a otro que le escucha, el poeta. En este encuentro son Carilda Oliver Labra, Miguel Oscar Menassa, Vicente Huidobro, César Vallejo…

En “Alas en libertad” escribe una mujer arraigada en el verso íntimo y contundente de cada letra que escribe. El libro está publicado en la Editorial Grupo Cero, dentro de la Colección Poesía 2001. Carmen Ortigosa es auxiliar de enfermería de la residencia Francisco de Vitoria, se forma en la escuela de Poesía y Psicoanálisis Grupo Cero y es integrante del taller de poesía Grupo Cero en Alcalá de Henares coordinado por Carlos Fernández del Ganso.

 Con “Alas en libertad” nos invita a un viaje que comienza con el cuadro de portada de Miguel Oscar Menassa, que lleva por título “Alucinación”. Pinceladas entrelazadas en el color alegre, vitalista, una ilusión que deslumbra y nos impresiona fuertemente. Este colorido lo disfrutamos a lo largo de los treinta y siete poemas que conforman el libro, distribuido en cuatro partes.

La primera se titula “Cinco más uno, siete”. Carmen Ortigosa elige al poeta César Vallejo para comenzar: “Hay golpes en la vida, tan fuertes…Yo no sé” y  la poeta decide hacer de esa vida, un juego. Nos invita a jugar volando sobre palabras:

<< Comenzó en los estallidos humanos,/ en las tormentas de dos voces sobre el mar, en los entresijos que revuelven las entrañas/ cuando el llanto choca y entierra las palabras>>, escribe la poeta a su hijo Daniel. Después el juego propuesto es vivir al abrigo de otros nombres para escribir el silencio: << Cuando tengo silencio, lo escribo,/despliego lágrimas y te espero>>.

En el transcurso de su viaje comienza a despejar sombras. << Todo pasa./ La realidad transcurre/como pájaro alegre./Me lleva entre sus alas/como pluma ligera>> Con estos versos de Vicente Aleixandre arranca la segunda parte del libro: Despejan las sombras.

<<Despierto en mi nada,/atada al ronquido profundo de la tierra,/a la tríada de mi nombre/ escrito sobre desafiantes huellas./ ¿Quién eres tú? ¿Quién soy yo?>> Se pregunta la poeta en ese desafío de vivir entregada a las letras. Le escribe una piel de poesía a la distancia de los ecos, y viaja con ella en una maleta de amaneceres cabalgando en cascadas de pasión. Escribe: <<Se aleja en alas de viento,/el sigilo impasible de mi voz./ Las palabras y la ausencia/ cercan todos los sueños”.

Y así vamos llegando a la tercera parte del libro: Artemisa. Me atrevería a decir que es la más femenina de “Alas en libertad”. La más apasionada, porque si algo podemos decir de los gustos poéticos de Carmen Ortigosa es su estudio y devoción por la poeta cubana Carilda Oliver Labra, poeta tan amada de la Escuela de Poesía Grupo Cero y que rescató del olvido hace años con la publicación de muchos de sus poemas y es la poeta que elige para presentar este capítulo con estos versos: <<Estreno un ala por la tierra: Soy/ los párpados que se abren con el día>>.

En Artemisa hallamos la salud, la fertilidad y el trabajo. La salud porque Artemisa es una planta medicinal y la poesía es el arte más medicinal de todas las artes, la más saludable. La fertilidad en la diosa griega, asociada a la luna y a la fecundidad; y el trabajo en la diosa romana conocida como Diana, que representa la caza, la producción, la abundancia y la riqueza. Con estos precedentes la poeta nos escribe un hermoso eclipse: <<Si supiese combatir las bocas/ que licuan tierra y barro, / que me encogen útero y saliva,/ dejaría el llanto seco y su imposible muerte>>.

Va cerrando los ojos al filo de la noche hasta que se pregunta: <<¿para qué le pariste una estrella o fingiste aliento?>> Para terminar despertando el cielo con destellos naranjas y los relámpagos anunciando el comienzo.

Así, llegamos al cuarto y último capítulo del libro: “Alas de hadas en la noche”. <<Atleta de locuras infinitas, hoy me detendré a llorar>> versos elegidos del poeta Miguel Oscar Menassa. De estas alas infinitas destaco tres bellísimos poemas que dan cierre al libro: “Mi hombre”, “Los Besos” y “Alas de hadas en la noche”. Un placer para los sentidos, escribe: <<Cálidas esferas que ciñen mi cintura/ en un chasquido que inventa,/ cada día, lo humano>>.

Querida compañera, felicidades en tu nueva era. “Si es posible el poema, es posible la vida” .

Mónica López Bordón

 
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